Diabetes Tipo 3

Published by Francisca Arce on

Desde hace algunos años atrás, en Europa se ha comenzado a utilizar el término de “Diabetes tipo 3”, y en Diabeticosas queremos contarte de qué se trata, qué considera y para qué se utiliza, ya que tenemos muy claro que la Diabetes tipo 1 es una condición que altera, tanto a las personas que la tienen como condición y a quienes le rodean.

Para comenzar, debemos tener que claro que no podemos negar entre quienes padecemos diabetes, que esto siempre involucra a todos quienes nos rodean, y, mientras más cerca estén, más se relacionan con tú vida y más alto es el compromiso en lo que la diabetes respecta.

Si nos imaginamos a la diabetes tipo 1 como un temblor, podemos dar cuenta de que por lógica el epicentro es la persona que la padece, y el nivel de intensidad en que llegue a remecer su vida depende de cómo la persona se vaya adaptando a su nueva condición.

Otros afectados por este “temblor” son quienes rodean de manera cercana y directa a la persona que tiene diabetes (familia cercana, parejas e hijos (as)), ellos también sufren de los movimientos , ya que, les afecta porque se ven incluidos en esta nueva “condición”.

Con lo anteriormente mencionado, llegamos a que este término tan original de la Diabetes tipo 3 hace referencia a las consecuencias que tiene para sus familiares el convivir con alguien que tenga un tipo de diabetes diagnosticada desde el ámbito médico.

Citando la definición de la Fundación para la Diabetes, La diabetes tipo 3 podría ser definida de la siguiente manera: “Estado crónico que afecta a las personas en cuyo entorno cercano hay alguien con diabetes”

Por supuesto sería necesario un esfuerzo por describir los síntomas que lo definen:

  • Presión por la responsabilidad: la persona se ve empujada a participar activamente en el cuidado de la diabetes. El grado de compromiso que adquiera determinará la intensidad de este síntoma.
  • Sufrir sin derecho a queja: Aparentemente no puede lamentarse por su situación ,ya que, al ir asociada a la diabetes de otra persona, ésta siempre cree tener preferencia en el lamento: “no te quejes que el que tiene que pincharse soy yo”.
  • Sentimiento de impotencia: Con cierta frecuencia sufren por no poder ayudar a modificar ciertos comportamientos nocivos que presenta quien padece diabetes:“déjame que ya sé lo que tengo que hacer” o “no me agobies”.

En el caso de las personas que les toca convivir con la diabetes de algún familiar o ser amado, se les recomienda:

  • Compartir la responsabilidad: La carga llevada entre varios siempre pesa menos. Así que, vela porque todos los implicados lleven un trocito.
  • Evitar sufrir sin derecho a queja: El hecho de no ser quien tiene que pincharse no te inhibe de la necesidad de expresar tus sentimientos, por lo tanto, exteriorízalo.
  • Sentimiento de impotencia: Sabemos que lo que te mueve a colaborar es la preocupación por tu ser querido, pero, aunque sólo fuera por tu propia salud mental, estás implicado en lo que el otro haga con su diabetes, por lo tanto, no puedes quedarte con los brazos cruzados, esperando que el otro haga lo que tiene que hacer. Quiera o no la otra persona, tú, como afectado de su diabetes, tienes el derecho y la obligación de participar.

Esperamos que les guste este concepto de Diabetes tipo 3, que se comience a utilizar aquí para quienes rodean a quienes padecen diabetes, y que a su vez les contribuya de alguna manera a hacer más llevadera la Diabetes tipo 3.

Los dejamos invitados a opinar si están de acuerdo o no en utilizar este concepto de “Diabetes Tipo 3”, y además los invitamos a contar sus experiencias…

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